El Comité Noruego del Nobel recordó este viernes que los galardonados con el Premio Nobel de la Paz tienen plena libertad para conservar, regalar, vender o donar la medalla y el diploma que reciben junto con el reconocimiento, sin que ello afecte en modo alguno la condición de ganador del premio.
La entidad indicó que el honor y el reconocimiento permanecen vinculados de manera permanente al laureado designado por el Comité.
El Comité Noruego del Nobel recordó este viernes que los galardonados con el Premio Nobel de la Paz tienen plena libertad para conservar, regalar, vender o donar la medalla y el diploma que reciben junto con el reconocimiento, sin que ello afecte en modo alguno la condición de ganador del premio.
En un comunicado explicativo, el Comité subrayó que el Premio Nobel de la Paz y la persona u organización galardonada son “inseparables”. La medalla y el diploma constituyen únicamente los símbolos físicos del premio, mientras que el honor y el reconocimiento permanecen vinculados de manera permanente al laureado designado por el Comité.
“Independientemente de lo que ocurra con la medalla, el diploma o el dinero del premio, es y seguirá siendo el ganador original quien quede registrado en la historia como galardonado”, precisó el organismo. Incluso si estos objetos pasan a manos de terceros, ello no modifica la identidad del ganador del Premio Nobel de la Paz.
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El Comité recordó además que un galardonado no puede compartir ni transferir el premio una vez anunciado, y que el Nobel de la Paz no puede ser revocado. La decisión, señaló, es definitiva y se aplica para siempre.
Asimismo, el organismo aclaró que no considera parte de su función comentar de manera cotidiana sobre los galardonados ni sobre los procesos políticos en los que estos participen posteriormente. El premio se otorga en función de las contribuciones realizadas hasta el momento de la decisión, y cualquier declaración, acción o postura futura de los laureados es de su exclusiva responsabilidad.
Los estatutos de la Fundación Nobel no imponen restricciones sobre el uso de la medalla, el diploma o el dinero del premio. Por esta razón, numerosos galardonados —o sus familias— han optado a lo largo del tiempo por exhibir estos objetos en museos, donarlos a instituciones académicas o venderlos con fines benéficos o personales.
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Entre los casos más conocidos figuran el del ex secretario general de la ONU, Kofi Annan (Premio de la Paz 2001), cuya viuda donó en 2024 la medalla y el diploma a la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra; el del periodista ruso Dmitry Muratov (Premio de la Paz 2021), quien subastó su medalla por 103,5 millones de dólares para destinarlos íntegramente a UNICEF en apoyo a niños refugiados ucranianos; y el del físico Leon Lederman (Premio de Física 1988), que vendió su medalla para cubrir gastos médicos.
La medalla del Premio Nobel de la Paz está fundida en oro de 18 quilates, pesa 196 gramos y tiene un diámetro de 6,6 centímetros. Fue diseñada en 1901 por el escultor noruego Gustav Vigeland. En su anverso presenta un retrato de Alfred Nobel, mientras que el reverso muestra a tres figuras masculinas abrazadas, como símbolo de fraternidad, junto a la inscripción en latín pro pace et fraternitate gentium (“por la paz y la fraternidad de las naciones”). (I)
El Universo
