El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó el miércoles a Elon Musk y le pidió que levantara las restricciones impuestas a una versión de uso militar de Starlink en Ucrania, cuyo funcionamiento el responsable de SpaceX había limitado, según informaron funcionarios estadounidenses.
El sistema de uso militar parecía funcionar con mayor normalidad el jueves, poco después de la llamada
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó el miércoles a Elon Musk y le pidió que levantara las restricciones impuestas a una versión de uso militar de Starlink en Ucrania, cuyo funcionamiento el responsable de SpaceX había limitado, según informaron funcionarios estadounidenses.
El sistema funcionaba con mayor normalidad el jueves, poco después de su conversación, según funcionarios estadounidenses y ucranianos. Algunos responsables ucranianos señalaron que no se había restablecido toda su funcionalidad, pero que operaba a velocidades superiores a las permitidas por el límite impuesto.
Trump le dijo a Musk que estaba frustrado porque la velocidad del sistema seguía limitada a unos 160 kilómetros por hora, según los funcionarios. Esta restricción dejaba a algunos drones de ataque e interceptores ucranianos sin capacidad para hacer frente a los ataques rusos. La conversación se produjo después de que The Wall Street Journal publicara una información que revelaba que Musk había ordenado reducir la velocidad, aunque SpaceX y la Casa Blanca ofrecen versiones distintas sobre si el hombre más rico del mundo actuó por iniciativa propia o a petición de la Administración.
Trump ha dicho esta semana a sus asesores y aliados que quería revertir la ralentización de Starlink, que las fuerzas ucranianas utilizan para defenderse a lo largo del frente, según los funcionarios.
«Eliminar el límite de velocidad contribuirá en gran medida a potenciar la capacidad de ataque de Ucrania en profundidad operativa y sus actuales esfuerzos por ampliar el despliegue de interceptores propulsados por reactores», afirmó Michael Kofman, experto en la guerra del Carnegie Endowment for International Peace. Kofman añadió que había recibido información de unidades militares ucranianas según la cual las primeras pruebas apuntaban a que el sistema volvía a funcionar con mayor regularidad.
Musk, SpaceX y la Embajada de Ucrania en Washington no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.
La Casa Blanca remitió al Journal a las recientes negativas de Trump, quien ha asegurado que no pidió a Musk que limitara la velocidad de Starlink ni sabía quién había dado la orden. Trump y Musk hablaron sobre Ucrania y Starlink el día en que se hizo pública la ralentización, según informó anteriormente el Journal.
El presidente y sus principales responsables llevan una semana haciendo frente a preguntas sobre los motivos por los que se limitó Starlink y sobre si fueron ellos quienes lo ordenaron. La ralentización comenzó días después de que Trump y Musk criticaran públicamente al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, por atacar refinerías rusas de diésel, a las que Trump culpa del encarecimiento de la energía. Trump ha negado reiteradamente haber dado la orden o saber quién lo hizo. El Journal informó anteriormente de que habló con Musk horas después de que se hiciera pública la ralentización.
Los problemas de conectividad contribuyeron a que las relaciones entre Estados Unidos y Ucrania cayeran a su nivel más bajo en meses.
Preguntado este jueves por la decisión de Musk de limitar Starlink, el vicepresidente JD Vance dijo a los periodistas que «es completamente comprensible que no quiera verse involucrado en una guerra sin que el Gobierno de Estados Unidos le indique de manera efectiva qué debe hacer».
«No creo que esto tenga que ver con Elon. Creo que, en el fondo, se trata de cuál va a ser la política de Estados Unidos respecto a Ucrania y Rusia», añadió.
Su mensaje contrastó con las declaraciones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, y del secretario de Estado, Marco Rubio, quienes afirmaron que Musk tenía autoridad para hacer cumplir las condiciones de servicio de su empresa sin consultar a la Administración.
«Hay unas condiciones de servicio que, en última instancia, deben cumplirse, y Starlink tiene la opción de tomar esas decisiones», declaró Hegseth a los periodistas a principios de esta semana.
El límite de velocidad impedía que los equipos ucranianos permanecieran conectados a la red de satélites cuando se desplazaban a gran velocidad, según personas familiarizadas con el asunto. Funcionarios ucranianos afirmaron que la medida costaría vidas ucranianas.
Rusia lanzó durante la noche otra oleada masiva de ataques contra Kiev, la capital de Ucrania, apenas un día después de que Moscú anunciara que había aceptado celebrar conversaciones trilaterales con Estados Unidos y Ucrania para poner fin a la guerra.
El senador Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut, anunció este jueves una investigación sobre cómo se degradó el servicio de Starlink en Ucrania sin previo aviso y sobre las implicaciones de la dependencia del Pentágono de SpaceX para las comunicaciones por satélite esenciales.
Internacional. Noticias internacionales. Última hora
